De la Serna insiste en el desarrollo social que conlleva ser ciudad inteligente

De la Serna insiste en el desarrollo social que conlleva ser ciudad inteligente

El alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, ha destacado hoy el factor de impulso social que conlleva el desarrollo tecnológico de las ciudades, puesto que, gracias a la smart city, se pueden conseguir importantes avances tanto en las políticas sociales como en el papel que desempeñan los ciudadanos en la sociedad.

De la Serna Nueva Economía

         De la Serna se ha pronunciado así durante su intervención en el Foro de la Nueva Ciudad “Smartcity”, organizado por Nueva Economía Forum, donde ha ofrecido su visión de los nuevos retos para las ciudades del futuro, en un acto que ha tenido lugar en el Hotel Ritz, de Madrid, con la asistencia de cerca de 240 personas, y en el que ha sido presentado por el vicesecretario de Acción Sectorial del Partido Popular, Javier Maroto.

         El regidor santanderino y presidente de la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) ha remarcado que el avance como smart city contribuye a potenciar los procesos de transparencia, con un ciudadano más y mejor informado a través del gobierno abierto y con mayores herramientas de participación ciudadana a su disposición.

         Asimismo, favorece avances en el área de la salud (E-health) o en servicios ligados a la dependencia, como puede ser la teleasistencia, ha señalado.

         Por ello, ha abogado por que los responsables políticos hagan de la smart city una prioridad. “Para muchos ayuntamientos no lo es por la creencia equivocada de que esto no tiene que ver con áreas de política social, y las consecuencias son la ausencia de la innovación tecnológica del discurso político y la falta de apoyo en los presupuestos”, ha apuntado.

         Para De la Serna, desde el punto de vista político, es un proceso que necesita liderazgo y acciones que ayuden a crear las condiciones de contorno para facilitar un ecosistema de cocreación.

El alcalde de Santander ha apostado por crear ecosistemas y laboratorios urbanos que transformen las ciudades, mediante el despliegue de sensores, la aplicación de beneficios fiscales para las empresas del sector tecnológico, la eliminación de las trabas burocráticas, la apertura de la información a los ciudadanos, empresas y emprendedores por medio de las plataformas de Open Data y el fomento de programas que aceleren este proceso, como los que tratan de favorecer la generación de startups.

En su opinión, los principales retos a los que se enfrentan las ciudades son los de construir un nuevo modelo de gestión urbana y adaptarse a la nueva realidad socioeconómica que está ya transformando las urbes.

“La construcción de una ciudad inteligente es, en realidad, la construcción de una nueva forma de comprender la ciudad y gestionarla. No hay ciudades inteligentes. No existen aún. Lo que existen son ciudades que aspiran, trabajan, orientan su modelo de futuro y sus prioridades para tratar, en el futuro, de convertirse en una ciudad inteligente”, ha aclarado.

El desarrollo de la smart city, un proceso en 4 fases

En este sentido, ha precisado que este proceso de construcción de la ciudad inteligente se desarrolla en 4 fases, la del despliegue de las infraestructuras, la creación de una plataforma de gestión integrada de los servicios, la implementación de la inteligencia reactiva y la de la inteligencia predictiva.

En cuanto a las infraestructuras, se ha referido al despliegue de tecnología en los servicios urbanos (sensores que indican el nivel de llenado de los contenedores, datos del consumo de agua en los hogares, situación del tráfico en tiempo real…), algo que las ciudades ya están haciendo y cuyo reto es seguir profundizando en este proceso.

         Por su parte, la plataforma de gestión integrada de los servicios, lo que constituirá el cerebro de la ciudad, permitirá visualizar los servicios de forma conjunta, tomar decisiones en un servicio en función de lo que vemos que puede estar sucediendo en otros.

“Con los dedos de una mano se cuentan las ciudades que están implantando esta plataforma”, ha precisado el presidente de la RECI, quien ha señalado que esta plataforma “debe tener neuronas, algoritmos que hagan que cuando en un servicio ocurre algo, los otros reaccionen de una determinada manera”, lo que constituye su inteligencia reactiva.

Ha planteado como ejemplo que, si se produce un hundimiento de la calzada, se activen automáticamente los mecanismos que cambien los semáforos, se dé aviso a los vecinos, se incremente la iluminación o se desvíe el transporte urbano.

“Estoy convencido de que existirá un mercado para las empresas y emprendedores del sector tecnológico en este campo, para este tipo de desarrollos, que serán los que transformen la forma de gestión”, ha añadido.

         De la Serna ha explicado que la inteligencia predictiva se alcanzará cuando los miles de datos que reciba la plataforma se puedan cruzar para conocer los hábitos y comportamientos, de manera que se puedan establecer predicciones de lo que va a suceder y que la ciudad pueda prepararse, consiguiendo, de esta manera, que funcione mejor y sea más eficiente.

         “Solo cuando exista un grado de madurez alto en esta cuarta fase podremos hablar de ciudad inteligente”, ha advertido el alcalde.

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